jueves, 2 de abril de 2026

📇 La historia secreta de UC - Boca Juniors


CB 


Poco antes de que reinaugurara el Estadio San Carlos de Apoquindo como Claro Arena el pasado 23 de agosto de 2025, las relaciones entre la Municipalidad de Las Condes y Cruzados SADP eran tensas, pero cordiales. El tema de los estacionamientos se presentaba como un obstáculo mayor para el municipio y algo de fácil solución para la concesionaria. Lo cierto es que ambos tenían razón hasta cierto punto: La delimitación de los estacionamientos era desprolija, por decir lo menos, se comprobaron apenas mil espacios correctamente señalizados, e incluso se encontró maquinaria al momento de la inspección en terreno. Por otro lado, en Cruzados se hacía énfasis que una parte de los estacionamientos arrendados a privados por el CDUC se cedían a la concesionaria los días de partidos y eventos masivos. Incluso se avaló aquello con contratos. Finalmente, la propuesta de mitigación superó los 2.500 estacionamientos exigidos por la norma. De este primer round de exhibición entre Cruzados y el Municipio quedaron algunos apuntes como la intervención de la concejala republicana Catalina Ugarte en el Concejo Municipal planteando que no había claridad en las medidas planteadas por Cruzados en un principio.


Meses antes, cuando en Cruzados existía ansiedad por la recepción municipal de las obras, Juan Tagle se apresuró en firmar un convenio con la alcaldesa Catalina San Martín para atenuar el flujo vial en el sector de San Carlos de Apoquindo. Se tenía que el impacto vial provocará atochamientos antes y después de los partidos. Sin embargo, ¿Qué ocurre en otros estadios como el Nacional y el Monumental? Tres horas antes de un encuentro se realizan operativos que provocan tacos de grandes proporciones en arterias aledañas a los recintos. Es decir, ocurre exactamente lo mismo un poco más lejos, y en lugar de generar taco en un barrio se ve afectado el transito de la ciudad. Todo aquello aún considerando que en otros recintos hay acceso al metro. El acuerdo entre Cruzados y el Municipio establecía la creación de una comisión compuesta por tres funcionarios municipales (elegidos por las Direcciones de Tránsito y Transporte Público, Seguridad Pública y Operaciones) y tres representantes de Cruzados (Gerente de Recinto, Subgerente de Operaciones y Jefe de Seguridad), e incluía además un monto en UF en caso de daños en el sector durante los partidos, que en la conversión al momento del acuerdo se aproximaba a los 19 millones de pesos. 

Avanzando en el tiempo, la ausencia de hinchada visitante en el Claro Arena generó una dinámica de escaso desafío profesional entre Delegación Presidencial, Municipalidad de Las Condes y Cruzados SADP. Por ejemplo, en el partido ante Everton fue Carabineros quien exigió que no se vendieran entradas a los visitantes. La reunión fue un trámite. Se accedió a ceder entradas a Deportes Concepción, equipo que no generó externalidades en el sector. Se sabe que la Delegación Presidencial no acepta público visitante en los clásicos, por lo tanto ¿Cuál es la novedad? El sorteo de Copa Libertadores, que transformó el primer partido de la fase de grupos en un duelo de alto riesgo. 

El Municipio se hizo escuchar ante la Delegación Presidencia, declarado por el propio Germán Codina, acerca de que no quería hinchas visitantes. La Delegación Presidencial transmite el mensaje a Cruzados y Carabineros. Sin embargo, en el camino surge la alternativa de que puedan asistir 450 o mil hinchas de Boca Juniors ¿Por qué esa cantidad si la Municipalidad no deseaba a ninguno? Porque Carabineros debe contemplar un plan en caso de que ingresen hinchas visitantes, pese al control de identidad de la entrada, o simplemente se agolpen cerca del recinto. El conducto regular fue ofrecer esa cantidad de entradas a Boca Juniors, aún concientes de que el reglamento exigía un mínimo de 2.000. Si se encontraban dentro del estadio serían conducidos al sector visitante. El problema habría sin duda que al ser liberado ese sector se habría llenado de hinchas de Universidad Católica, los cuales habrían tenido que ser reubicados de darse esa eventualidad. Por supuesto, si los argentinos rechazaban el aforo ofrecido se pagaba la multa y punto. 

El ultimátum de Conmebol, que se cuadró absolutamente con el equipo argentino, fue obligar a Cruzados a proporcionar las entradas que debió destinar en un principio. No sólo peligraba la realización del partido en el nuevo San Carlos o Claro Arena, la Conmebol se reservaba el derecho de reprogramar el partido donde estimara conveniente. Eso incluía un estadio en Paraguay. 

El revuelo provocado por este caso, que tomó tintes internacionales, repercutió en la imagen de la Delegación Presidencial y del nuevo gobierno en Chile, el cual se ha visto expuesto recientemente por situaciones como el alza de combustible, las construcción de una polémica zanja y varias otras situaciones que no tienen relación alguna con el partido, pero que sumaban lo suyo para poner en duda la competencia de las autoridades. Por lo tanto reconsideraron su posición. A nivel local esto nunca ha ocurrido, llegando a situaciones como la acontecida en el partido entre Audax Italiano y Universidad de Chile en el cual se anularon las entradas vendidas a visitantes. 

Finalmente se jugará en el reducto precordillerano con el aforo para visitantes exigido en el reglamento. No cabe duda de que todo lo acontecido en estos días deja lecciones de cuales la dirigencia de Cruzados tendrá que aprender. Y algunos temas pasaron desapercibidos, como la elección de Gustavo Tejera, un polémico árbitro uruguayo que dejó sin sanción dos penales evidentes para Universidad Católica ante Talleres hace unos años





jueves, 26 de marzo de 2026

📼 ¿Sabías que Universidad Católica ha sido propietario de 4 estadios?


CB


Universidad Católica ha tenido cuatro estadios a lo largo de su historia ¡Tal como leíste! Cuatro estadios. 




El primero fue el Estadio Universidad Católica (1928), también conocido como Estadio Baquedano y Estadio Reina Victoria, por motivos de auspicio. Se ubicaba al interior de la casa central de la PUC y fue un recinto dedicado a diversos deportes. Recuerda que Universidad Católica existía desde 1908 como Universidad Católica Football Club, luego en 1925 como Centro Deportivo Universidad Católica, posteriormente en 1927 como Club Deportivo de la Universidad Católica o CDUC amateur y finalmente desde 1937 como Club Deportivo Universidad Católica. En un comienzo, la PUC recibía las propiedades destinadas al club deportivo. Esta asociación trajo grandes beneficios como los dos primeros estarías, obtenidos en la época del amateurismo, y también enormes costos, como fue la venta obligada del tercer recinto. 




El segundo estadio fueron los Campos de Sports de Ñuñoa. Y la verdad era un complejo deportivo de alto nivel para la época. Si bien Universidad Católica tomó propiedad en 1927 del recinto, que contemplaba además un velódromo y un club de tenis, sus escrituras se regularizaron recién en 1935. 

Entonces te preguntarás ¿Por qué Universidad Católica necesitaba dos estadios? El Estadio UC estaba destinado para entrenar y así consolidar el equipo con los mejores valores de las diversas facultades. El proyecto comenzó con la exigencia de mejorar las instalaciones deportivas, realizadas por un grupo de jóvenes estudiantes en un petitorio presentado al rector de la PUC. Nadie dudaba que Campos de Sports era el mejor reducto de esos años, pero se debía compartir con otros clubes por un contrato previo entre el administrador anterior y la ACF. Cada facultad buscaba destacarse en el fútbol, boxeo, tenis y otras disciplinas. Como notarán, el entusiasmo juvenil, la rebeldía y la ambición deportiva son los verdaderos valores cruzados, así quedó demostrado en el amateurismo y en la era profesional.




El tercer estadio fue Independencia, inaugurado en 1945. Fue el primer estadio cruzado donde se organizaron conciertos, como el de Paul Anka en 1960. Era un recinto construido principalmente de madera, que además fue arrendado por otros clubes. En sus boleterías se vendieron entradas para el Mundial de Chile 1962. Universidad Católica festejó ahí el Torneo de consuelo del Apertura 1949, donde además participaron Colo Colo y Universidad de Chile, además de gran parte de los titulos del tetracampeonato de reservas. En Independencia se disputó una de las ediciones del Campeonato Latinoamericano de Boxeo Amateur.




El cuarto y último estadio se inauguró en 1988. Se llamó Estadio San Carlos de Apoquindo. Fue sede de títulos a nivel nacional e internacional, como la Copa Interamericana 1994, y recibió a las selecciones chilenas de fútbol y rugby en clasificatorias mundialistas.

¿Y el Claro Arena? El Claro Arena es la remodelación de San Carlos, porque se conservaron las graderías originales. 





viernes, 20 de marzo de 2026

📺 Columna de Razta TV



En esta sección encontrarás algunos contenidos programados para ti. 



Fútbol 

Universidad Católica vs Universidad de Chile, Copa Libertadores 1995.


Universidad Católica vs Audax Italiano, Torneo Oficial Clausura 2016.


Música

Oasis en el Estadio San Carlos de Apoquindo, 14 de marzo de 1998.



sábado, 7 de marzo de 2026

📇 ¿El agorero Juan Tagle?


CB

En la primera mitad de los 80', Alfonso Sweet peleaba con la ACF (posteriormente llamada ANFP) por las medidas adoptadas por Miguel Nasur. Universidad Católica era considerado uno de los clubes disidentes, junto a Colo-Colo, Universidad de Chile, Unión Española, entre otros. Un poco antes, a mediados de los 70', la dirigencia del CDUC, encabezada por Raúl Devés, que además contaba con próceres como Fernando Jara, Óscar Lihn, Fernando Roldán, Jaime Vásquez, se enfrentaba a la propia ACF porque les obligaban a jugar de preliminar de otros clubes, siendo Católica una sensación en el Ascenso y repletando estadios por sí mismo. Esa rebeldía no es gratuita. Es una herencia de los fundadores en el amateurismo, los cuales contaban con valores inspirados en el alma mater, que era la PUC, pero cuyo entusiasmo juvenil les llevaba a un inconformismo, que no era otra cosa que una noble ambición, como pedir otro estadio (disponían ya de Campos de Sports), recinto que sería el Estadio Universidad Católica, construido dentro de la casa central, y un nuevo gimnasio. Esos tres valores, el entusiasmo juvenil, la rebeldía y la ambición deportiva fueron el sello de Universidad Católica desde su primera fundación amateur en 1908 como Universidad Católica Football Club hasta el profesionalismo. 





¿Por qué lucha Juan Tagle? ¿Encarna la mencionada rebeldía de esos estudiantes, trabajadores y deportistas cruzados? No. Su lucha hasta hace poco era impedir que se aprobara la ley que separa la Federación de Fútbol de Chile y la ANFP, la cual evitaría la multipropiedad de los representantes en los clubes, y daría más atribuciones a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que de paso podría esclarecer los negocios y participación de dichos representantes en los clubes. Hace poco más de un año declaró al respecto: "Deberíamos resolverlo en el ámbito del fútbol, cómo queremos que se gobierne el fútbol. Más que esperar que el parlamento lo resuelva, el fútbol, con colaboración de FIFA y Conmebol, debería resolverlo en el Consejo de Presidentes. Nunca ha habido un debate al respecto en el Consejo", como si la ANFP y el Consejo de Presidentes hubiera mostrado mucha eficiencia dictando políticas que desarrollen la actividad formativa y profesional. 

En vez de mostrarse humilde, autocrítico y receptivo, como Carlos Casanova en 1927 al recibir a una delegación de estudiantes que, teniendo el mejor estadio de Chile, Campos de Sports de Ñuñoa, exigían otro para entrenar, nuevo recinto que terminó siendo un estadio de fútbol, boxeo, equitación y otros deportes, Tagle llamó "agoreros" a quienes se atrevían a opinar por el bien del club. Y siguió durante años repitiendo esa palabra despectiva. 






¿Y él qué es? ¿Es un agorero que anuncia  insospechados desastres si los representantes pierden poder y termina este festín sin fiscalización alguna que se han permitido a sí mismos en el Consejo de Presidentes desde el inicio de las sociedades anónimas? Algo está claro, carece también del inconformismo y rebeldía que implica ser de Universidad Católica. Escribió una carta a El Mercurio junto a otros dos presidentes, Jorge Uauy de Palestino y Jorge Contador de Coquimbo, pidiendo que todo permaneciera tal como está, en statu quoporque "el proyecto ya no se limita a perfeccionar las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales. Ahora redefine la estructura completa del fútbol profesional y de las selecciones nacionales", y con justa razón. Quizás se podría discutir si las demás instituciones deben hacerse cargo de las deudas laborales de los clubes descendidos, pero aquello sería una nimiedad comparado con los recursos que la ANFP ha recibido de Conmebol y ha malgastado en vez de destinarlos al desarrollo del fútbol, como era su objetivo. 

Quizás a mediano o largo plazo la Federación de Fútbol de Chile logre dictar las políticas adecuadas para las selecciones y Universidad Católica recupere su rol de club que persigue tenazmente todo tipo de injusticia, pese a las opiniones y resistencia de supuestos agoreros como Juan Tagle. 



lunes, 2 de marzo de 2026

📇 Católica ganó en partido de "meta y ponga" en Chillán, donde Véjar quiso ser protagonista


CB

El análisis futbolístico en este caso corre a ratos en forma paralela a las irregularidades que presenta el partido. Por ejemplo, se puede adelantar que Daniel Garnero tomó decisiones acertadas o discutibles en los cambios. Parecía un partido para Vicente Cárcamo, probablemente. Sin embargo, sería un error olvidar que el entrenador se veía condicionado por la cantidad de amarillas que había recibido el equipo. En parte, una de sus prioridades era disminuir la cantidad de amonestados en el campo y entremedio sumó fútbol con el ingreso de Matías Palavecino. 

El payasesco arbitraje de Fernando Véjar también forma parte del panorama en la contienda futbolística de Chillán, donde Los Cruzados llenaron su galería y fueron un factor de aliento constante. La realidad del arbitraje chileno es horrible desde hace años y las razones para la continuidad de Roberto Tovar son un misterio a estas alturas. Véjar tuvo que echar pie atrás en las expulsiones de Gary Medel y Branco Ampuero. Dejó a Nicola Pérez en cancha cuando había ido en plancha sobre Fernando Zampedri. Para ser honestos, cometió errores para ambos lados, algunos se notaron más que otros, pero fue absurda su disposición a sacar tarjetas. Se parecía a ciertos funcionarios que deben sacar partes para cumplir con la cuota mensual, como es la creencia popular. Cualquiera diría al enterarse de que hubo un expulsado y diez amarillas que la patada más sencilla iba a la altura de la cabeza, o "a la medallita", como decían los antiguos al producirse una patada en el pecho, especialidad de arqueros y zagueros. Hubo empujones, pechazos, insultos, pero no fue la película de Bruce Lee o Jackie Chan que existió en la imaginación de Véjar. El árbitro quiso ser protagonista desde el inicio y terminó empequeñecido y ridiculizado, al igual que Pennywise.

La actuación de Fernando Zampedri amerita un párrafo aparte. Él tiene a Católica peleando arriba y está por sobre el funcionamiento del equipo, que a ratos parece no afinarse del todo. El Toro rejuveneció esta temporada, quizás motivado por la presencia de nuevos compañeros, o por su propia superación personal, y ya está en lo más alto de la tabla de goleadores con ocho tantos en cinco partidos, sumando de paso 149 goles en 232 partidos en la tabla de goleadores históricos

En resumen, Católica se sobrepuso a un comienzo dubitativo, mejoró al ganar los balones divididos después de largos minutos en el primer tiempo donde no lograba asentarse en un campo que distaba de estar en las mejores condiciones (pasto largo e inundado en algunos tramos), y un arbitraje donde Véjar fue más horrible que esos pelotudos que bombardean países como si la vida fuera un juego donde puedes reiniciar a voluntad. Falta mucho por mejorar, sobre todo si se tiene presente que la participación en Copa Libertadores implica otras exigencias, y mientras eso ocurre lo mejor es sumar de a tres. Para finalizar, Jimmy Martínez jugó acorde a lo que anticipamos en el análisis de refuerzos. Si suben los rendimientos individuales y el plantel suma variantes, por consecuencia mejorará también la competencia interna y el rendimiento colectivo.